¿Qué es el open banking y por qué es seguro?

La ley española que hay detrás, qué hace tu banco y qué hace la app, la autenticación reforzada y el consentimiento de 90 días — todo explicado sin jerga.

El open banking es tu derecho a ordenar a tu banco que comparta los datos de tu cuenta con una aplicación que tú has elegido. No es un producto que hayan inventado los bancos ni un favor que te hacen: es una obligación legal que nace de la directiva europea PSD2 y que en España llegó con el Real Decreto-ley 19/2018, de 23 de noviembre, bajo la supervisión del Banco de España. En español lo verás también como banca abierta. Los datos de tu cuenta son tuyos. La ley se limita a decirlo en voz alta. Y de ahí sale lo único que te importa en la práctica: ver la nómina, la hipoteca y los recibos de tres bancos distintos en la misma pantalla, sin darle tus claves a nadie.

En resumen — 6 datos sobre el open banking en España

  1. Nace de la Directiva (UE) 2015/2366 (PSD2), de 25 de noviembre de 2015.
  2. En España la traspuso el Real Decreto-ley 19/2018, de 23 de noviembre, publicado en el BOE el 24 de noviembre de 2018.
  3. Quien autoriza y supervisa a las entidades de pago es el Banco de España; el registro europeo lo mantiene la Autoridad Bancaria Europea.
  4. Conectar una cuenta exige autenticación reforzada del cliente (SCA): dos factores, siempre en tu banco.
  5. El consentimiento vale 90 días y puedes revocarlo en cualquier momento.
  6. Dar tus claves a una web de terceros —el viejo screen scraping— dejó de ser aceptable: lo sustituyeron las interfaces dedicadas.

Lo esencial

  • El open banking no es tecnología bancaria: es un derecho del cliente, escrito en la ley europea y en la española
  • Tu banco está obligado a compartir los datos si tú lo autorizas — y solo en ese caso
  • Una aplicación de lectura ve saldos y movimientos. No ve tus claves y no mueve dinero.
  • El consentimiento dura 90 días por exigencia legal y se puede revocar cuando quieras
  • Lo que ganas en la práctica: cuentas de varios bancos en una pantalla, gastos clasificados solos y cero apuntes a mano

¿Qué es el open banking, en realidad?

El open banking es el mecanismo legal y técnico que obliga a los bancos a compartir, con tu consentimiento expreso, los datos de tus cuentas con proveedores autorizados, y a aceptar de ellos órdenes de pago que tú apruebes. Todo lo demás son consecuencias de eso.

Antes de 2018, si querías ver las cuentas de tres bancos en un mismo sitio tenías dos opciones: sumar a mano en una hoja de cálculo, o entregar tus claves a un servicio que entraba en la banca online haciéndose pasar por ti. La primera era un engorro. La segunda era mala idea. La PSD2 acabó con ese dilema abriendo una tercera vía: el banco expone los datos por una interfaz propia, tú autorizas en la ventana oficial del banco y la aplicación no se acerca nunca a tus claves.

Banca abierta y banca online no son lo mismo

La banca online es el sitio donde tú gestionas tu cuenta, en la app de tu banco. El open banking es lo que permite que otra aplicación —elegida por ti— lea esa cuenta o inicie un pago desde ella. La banca por internet existe desde hace décadas; el open banking, en su forma actual, solo desde que la PSD2 y su trasposición española entraron en vigor en 2018, con los requisitos técnicos plenamente aplicables desde el 14 de septiembre de 2019.

La PSD2 en España: qué dice la ley

La PSD2 (Payment Services Directive 2, la segunda directiva de servicios de pago) es la Directiva (UE) 2015/2366 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2015. Una directiva no se aplica sola: cada Estado miembro tiene que trasponerla a su derecho interno.

En España esa trasposición se hizo con el Real Decreto-ley 19/2018, de 23 de noviembre, de servicios de pago y otras medidas urgentes en materia financiera, publicado en el Boletín Oficial del Estado el 24 de noviembre de 2018 y en vigor desde el día siguiente. Ese mismo texto atribuye al Banco de España la autorización y el registro de las entidades de pago —una competencia que hasta entonces estaba en el Ministerio de Economía—.

Las cuatro fechas que importan

  • 25 de noviembre de 2015 — la Unión Europea aprueba la Directiva (UE) 2015/2366 (PSD2).
  • 23 de noviembre de 2018 — España aprueba el Real Decreto-ley 19/2018, que traspone la directiva y reordena el régimen de los servicios de pago.
  • 24–25 de noviembre de 2018 — se publica en el BOE y entra en vigor. Desde aquí, el acceso a las cuentas por proveedores autorizados tiene base legal en España.
  • 14 de septiembre de 2019 — empiezan a aplicarse las normas técnicas de regulación (Reglamento Delegado (UE) 2018/389), incluida la obligación de autenticación reforzada del cliente.

Lo que la ley te cambió aunque no uses ninguna app

El importe máximo que soportas tú en operaciones de pago no autorizadas —una tarjeta clonada, por ejemplo— bajó de 150 € a 50 €, salvo fraude o negligencia grave por tu parte. Y cualquier pago electrónico pasó a exigir verificación con dos factores. Eso no vino de tu banco: vino de la PSD2.

El open banking español, en cifras de la ley

2015/2366la directiva europea que creó el open banking (PSD2)
19/2018el Real Decreto-ley que la trajo a España (BOE, 24 de noviembre de 2018)
90 díasvalidez del consentimiento, por exigencia del Reglamento (UE) 2018/389
50 €tu responsabilidad máxima en operaciones no autorizadas (antes eran 150 €)

Fuentes: EUR-Lex — Directiva (UE) 2015/2366, BOE — Real Decreto-ley 19/2018

Quién es quién: tu banco, el AISP y el PISP

En el vocabulario de la PSD2 hay tres figuras. Entenderlas resuelve el noventa por ciento de las dudas sobre lo que una aplicación puede o no puede hacer con tu cuenta.

ASPSP — tu banco

El ASPSP es el proveedor que gestiona tu cuenta: la entidad donde tienes la cuenta corriente. Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter o cualquier otra. La PSD2 le obliga a poner a disposición una interfaz dedicada por la que los proveedores autorizados puedan acceder a los datos, siempre que tú lo autorices. El banco no puede negarse ni cobrárselo al proveedor.

AISP — quien lee los datos

El AISP (proveedor de servicios de información sobre cuentas) lee saldos y movimientos, y nada más. Es la categoría de las aplicaciones de presupuesto y los agregadores de cuentas. Acceso de lectura, limitado a lo que hayas autorizado, y consentimiento renovable cada 90 días. Martia entra aquí: se conecta a los bancos a través de Enable Banking y solo tiene acceso de lectura.

PISP — quien inicia pagos

El PISP (proveedor de servicios de iniciación de pagos) puede ordenar una transferencia desde tu cuenta, pero cada operación necesita tu autorización y tu autenticación reforzada en el banco. Es la tecnología detrás de algunos pagos de comercio electrónico que cargan directamente en la cuenta, sin pasar por las redes de tarjetas.

Mito y realidad

Mito: «si conecto la cuenta a una app, puede tocarme el dinero».

Realidad: solo un proveedor con licencia de iniciación de pagos puede ordenar una transferencia, y aun así necesita tu autorización y tu autenticación reforzada en cada operación. Las aplicaciones de presupuesto son AISP: acceso de lectura. Técnicamente no pueden mover un céntimo, aunque quisieran.

¿Es seguro el open banking? Tres capas de protección

La seguridad del open banking no se apoya en la reputación de la aplicación, sino en tres capas independientes: la licencia obligatoria, la autenticación reforzada del cliente y la limitación técnica del acceso.

Autenticación reforzada del cliente (SCA)

La PSD2 exige que el banco confirme tu identidad con al menos dos elementos de categorías independientes:

  • algo que sabes — una clave, un PIN, un código;
  • algo que tienes — el móvil, la app del banco, un generador de códigos;
  • algo que eres — huella dactilar, reconocimiento facial.

Es la misma comprobación que ya haces para entrar en la banca online o confirmar una compra por internet. Los requisitos técnicos están en el Reglamento Delegado (UE) 2018/389 y se aplican desde el 14 de septiembre de 2019.

El final del screen scraping

Antes de la PSD2, agregar cuentas significaba entregar las claves de la banca online a una empresa que luego entraba en la cuenta fingiendo ser tú. Se llamaba screen scraping y no había ninguna norma que lo regulara. La PSD2 lo sustituyó por interfaces dedicadas y por un principio sencillo: tus claves son un asunto entre tu banco y tú. Si hoy una aplicación te pide las claves de la banca online para agregar cuentas, ciérrala.

La prueba de las claves

Una sola pregunta separa una conexión regulada de una que no lo está: ¿dónde escribes tu clave? Si la escribes en la ventana de tu banco, con el logotipo y la dirección de tu banco, y tu banco te pide el segundo factor, estás en open banking. Si la escribes en un formulario de la propia aplicación, no. No hace falta entender nada más de la PSD2 para saber cuándo cerrar la pestaña.

Open banking frente a screen scraping

AspectoOpen banking (PSD2)Screen scraping (método antiguo)
Claves del bancoSe las das al banco, nunca a la appSe las das a una empresa ajena
Alcance del accesoLectura, limitada a lo que autorizasteTodo lo que puedes hacer tú
Marco legalPSD2 y Real Decreto-ley 19/2018Ninguno
Cómo cortas el accesoRevocas el consentimiento, efecto inmediatoCambias la clave y cruzas los dedos

Un apunte honesto: ninguna tecnología elimina el riesgo de elegir mal la aplicación. Lo que la PSD2 garantiza es que tiene que estar autorizada y que el acceso es de lectura. El resto —quién guarda tus datos, dónde y qué hace con ellos— sigue siendo una decisión tuya, y merece la pena leerlo antes de pulsar «autorizar». Si estás comparando opciones, mira la comparativa de apps de presupuesto disponibles en España.

Tus claves se quedan donde siempre han estado: en tu banco

Martia se conecta a tu cuenta por banca abierta, a través de Enable Banking. Te identificas en la ventana oficial de tu banco y Martia recibe solo acceso de lectura a los movimientos. Sin papeleo y sin enviar documentos a nadie.

Habla con Martia

El consentimiento: por qué 90 días y cómo se revoca

El consentimiento es la pieza central del open banking: sin él, el banco no comparte nada. Y es deliberadamente temporal, porque las normas técnicas europeas obligan a reconfirmar el acceso con autenticación reforzada, en la práctica cada 90 días.

Mucha gente lee esa renovación como un fallo de la aplicación. Es lo contrario: es el sistema impidiendo que una autorización dada hace tres años, y olvidada desde entonces, siga alimentando a alguien con tus movimientos. Una reconfirmación trimestral es el precio de que no existan accesos eternos.

Cómo revocar el acceso — dos caminos

  • 1.En la aplicación — en la sección donde gestionas las cuentas conectadas. Desconectar tiene que ser posible e inmediato.
  • 2.En tu banco — en la banca online o en la app, normalmente en un apartado de autorizaciones o consentimientos a terceros. Es el camino que sirve si ya has desinstalado la aplicación.

Revocar corta el acceso a movimientos nuevos. Los datos ya recogidos siguen en la aplicación hasta que pidas su eliminación, un derecho que tienes según el Reglamento General de Protección de Datos y que una aplicación seria cumple sin discutir.

La regla de los 90 días, en dos líneas

El consentimiento de lectura vale 90 días y se renueva con la misma autenticación con la que lo diste. No lo decide la aplicación: lo exige el Reglamento Delegado (UE) 2018/389, que desarrolla la PSD2 en toda la Unión Europea.

¿Qué bancos españoles están obligados?

Todos. Cualquier entidad que gestione cuentas de pago accesibles por internet en España está obligada por la PSD2 y por el Real Decreto-ley 19/2018 a dar acceso a los proveedores autorizados. No es opcional, no depende de la estrategia comercial del banco y no puede cobrarse al proveedor. Eso incluye a Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Bankinter —los mismos nombres que forman el consorcio de más de treinta entidades detrás de Bizum— y al resto de bancos que operan en el mercado español.

Seamos francos con lo que no sabemos: la obligación legal es igual para todos, pero la calidad de las interfaces no lo es. Hay diferencias reales en la estabilidad, en el histórico que devuelven y en la frecuencia con la que una conexión pide reconfirmación. Aquí no vas a encontrar una tabla banco por banco, porque no tenemos datos comparativos verificados y una tabla inventada sería peor que no ponerla. La forma fiable de saber si tu banco funciona bien es buscarlo en la lista de la aplicación que quieras usar; el paso práctico está en cómo conectar la cuenta bancaria con una app.

Cómo se ve el open banking en tu extracto

El open banking no inventa apuntes nuevos: entrega exactamente las líneas que ya están en tu extracto bancario. Cada movimiento llega con fecha, fecha valor, concepto, importe y saldo, y el concepto empieza casi siempre por una palabra que indica el tipo de operación. Quien conoce esas etiquetas entiende de golpe qué ve una aplicación y qué puede deducir de ahí.

  • RECIBO … — la domiciliación de toda la vida. Es como pagas la luz, el seguro, el móvil o el gimnasio: aparece como RECIBO IBERDROLA CLIENTES o RECIBO MOVISTAR, seguido de la referencia de mandato.
  • ADEUDO SEPA / ADEUDO POR DOMICILIACION — la etiqueta técnica del mismo mecanismo. Si ves las dos formas en tu extracto, no son dos cosas distintas.
  • TRANSFERENCIA … (o TRANSF.) — una transferencia puntual. La nómina suele entrar como TRANSFERENCIA … NOMINA o directamente como NOMINA.
  • BIZUM DE … / BIZUM A … — muestra el nombre y la inicial del apellido de la otra persona (BIZUM DE JUAN G.) y el concepto que escribió quien envió el dinero, pero nunca el número de teléfono.
  • COMPRA EN …, PAGO CON TARJETA — pagos con tarjeta, con el nombre del comercio, la ciudad y una referencia de terminal. Sacar efectivo aparece como REINTEGRO o DISPOSICION CAJERO.
  • IBAN — en España son las letras ES y 22 dígitos, con la forma ES00 0000 0000 0000 0000 0000.

Esto es más que curiosidad. La referencia de mandato de un recibo es justo la razón por la que una aplicación reconoce un gasto recurrente sin que tú apuntes nada: un adeudo mensual del mismo acreedor es una suscripción, aunque hubieras olvidado que la tenías. Ahí está la ventaja con las suscripciones que se te van del radar.

Un aviso para que no dudes de ti cuando una clasificación falle: en el extracto no siempre aparece la marca, sino quien cobra. Una compra financiada a plazos con SeQura o Klarna puede llegar con el nombre del financiador y sin el de la tienda. Ninguna aplicación acierta siempre con eso; lo que no debería hacer es contarte que sí.

Bizum, recibos y transferencia inmediata: el dinero español visto desde una app

En España el dinero cotidiano circula por tres vías: Bizum, el recibo domiciliado y la transferencia, cada vez más inmediata. Todo lo que una aplicación conectada ve de ti ha pasado por alguna de las tres.

Bizum es el más reconocible: lanzado en 2016 y operado por un consorcio de más de treinta bancos españoles, en abril de 2025 rondaba los 28,8 millones de usuarios, en torno al 60% de la población, con unos 3 millones de operaciones diarias, y funcionaba ya en unos 82.000 comercios online, un 56% más que el año anterior (Statista y Stripe, 2024–2025). Vive dentro de la app de cada banco, así que sus movimientos entran en tu cuenta como uno más — y por eso una aplicación conectada los ve.

El recibo domiciliado es la vía silenciosa: más de 1.100 millones de adeudos solo en el segundo semestre de 2024 (Banco de España, 2024). Es como se paga casi todo lo recurrente, y es exactamente el tipo de gasto que nadie recuerda de memoria. La transferencia inmediata, por su parte, dejó de ser un extra: el Reglamento (UE) 2024/886 obliga a ofrecerla, y en España la ofrecen prácticamente todas las entidades (European Payments Council, 2024).

Un detalle español: las catorce pagas

Con el reparto habitual en catorce pagas, julio y diciembre muestran alrededor del doble de nómina que un mes normal. No es una anomalía en tus datos ni un error de la aplicación: es cómo cobra buena parte de España. Merece la pena tenerlo en cuenta antes de sacar conclusiones de un mes suelto, y también al organizar el presupuesto familiar.

Qué te da el open banking en la práctica

Al margen de toda la regulación, el open banking resuelve tres cosas concretas del día a día. Ninguna es espectacular por separado; juntas cambian la relación con el dinero.

1. Todas las cuentas en una pantalla

La cuenta de la nómina en un banco, el ahorro en otro, la tarjeta en un tercero. Sin agregación, saber cuánto tienes cuesta tres accesos y una suma mental, y por eso la mayoría simplemente no la hace. Con open banking es una sola vista que se actualiza sola. También es la base para tener un fondo de emergencia cuyo saldo conoces de verdad.

2. Gastos que se clasifican solos

Los movimientos llegan con el nombre del comercio y se ordenan por categoría sin que intervengas: Mercadona en supermercado, Repsol en combustible, Iberdrola en suministros, Netflix en suscripciones, Renfe en transporte. Es la diferencia entre saber que este mes «se ha ido mucho» y saber que se te han ido 380 € en restaurantes. Para que te hagas una idea: el gasto medio de un hogar español fue de 2.837 € al mes (INE, Encuesta de Presupuestos Familiares, 2024). Ahí dentro está la respuesta a en qué se te va el dinero, sin pasar las noches sumando tickets.

3. Cero apuntes a mano — y esto lo decide todo

La mayoría de los presupuestos no muere por falta de método. Muere en la tercera semana, cuando apuntar cada gasto a mano deja de caber en el día. Al eliminar el registro manual, el open banking quita justo la barrera por la que se abandona. Y no es que en España no se quiera ahorrar: los hogares ahorraron el 13,6% de su renta disponible bruta (INE, 2024). El problema rara vez es la voluntad; es no ver los números a tiempo, que es justo lo que hay detrás de por qué no consigues ahorrar.

Cómo conectar la cuenta bancaria por open banking

El proceso es corto y siempre tiene la misma forma, sea cual sea la aplicación, porque la forma la fija la ley y no la app.

1.

Eliges tu banco en la aplicación

La lista incluye las entidades españolas sujetas a la PSD2: Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y las demás.

2.

Te identificas en la ventana oficial del banco

Las claves van al banco, nunca a la aplicación. La autenticación reforzada pide el segundo factor de siempre: un código en el móvil o la confirmación en la app de tu entidad.

3.

Autorizas compartir los datos

El banco te pregunta si aceptas compartir saldos y movimientos. A partir de ahí llegan solos durante 90 días, hasta que reconfirmes o revoques.

Y ya está. Sin formularios, sin mandar documentos, sin esperar a que alguien valide nada, porque quien confirma tu identidad es tu propio banco y lo hace en tiempo real. El paso a paso detallado está en cómo conectar la cuenta bancaria con una app.

Adam, fundador de Martia

Del fundador

Construí Martia porque tenía seis cuentas y ni idea de cuánto dinero tenía en total. La ley ya me daba derecho a juntarlas; lo que no existía era algo que lo hiciera por mí sin pedirme las claves.

Martia — la IA con la que hablas de tu dinero

Preguntas en español —«¿cuánto gasté en restaurantes en julio?» o «¿qué suscripciones estoy pagando?»— y recibes la respuesta a partir de tus movimientos reales, sincronizados por banca abierta. Sin Excel, sin apuntar nada a mano.

Habla con Martia

Preguntas frecuentes

¿Qué es el open banking?

El open banking, o banca abierta, es tu derecho a ordenar a tu banco que comparta los datos de tu cuenta corriente con una aplicación que tú has elegido, o a autorizar a esa aplicación a iniciar un pago en tu nombre. Nace de la directiva europea PSD2, la Directiva (UE) 2015/2366, de 25 de noviembre de 2015, que en España llegó con el Real Decreto-ley 19/2018, de 23 de noviembre. En la práctica significa juntar cuentas de bancos distintos en una sola pantalla y ver los gastos clasificados solos, sin darle a nadie las claves del banco: la autenticación se hace siempre en la ventana oficial de tu entidad, con los códigos que ya usas.

¿Es seguro el open banking?

Sí, y la seguridad no depende de la buena voluntad de la aplicación: está escrita en la ley. Son tres capas. Cualquier empresa que quiera leer los datos de tu cuenta necesita licencia de un supervisor europeo; en España las entidades de pago las autoriza y supervisa el Banco de España. La conexión exige autenticación reforzada del cliente, es decir, al menos dos factores independientes validados por tu propio banco. Y una aplicación de solo lectura está técnicamente limitada a consultar saldos y movimientos: no puede transferir dinero, ni cambiar límites, ni modificar los datos de la cuenta. Además puedes revocar el permiso cuando quieras, desde la app o desde tu banco.

¿Es legal el open banking en España?

Es legal y está regulado desde 2018. La directiva PSD2 se traspuso al ordenamiento español mediante el Real Decreto-ley 19/2018, de 23 de noviembre, de servicios de pago y otras medidas urgentes en materia financiera, publicado en el BOE el 24 de noviembre de 2018 y en vigor desde el día siguiente. Ese texto atribuye al Banco de España la autorización y el registro de las entidades de pago que operan en territorio español. A nivel europeo, la Autoridad Bancaria Europea mantiene el registro central de proveedores con licencia. Los bancos están obligados por ley a dar acceso a los datos de tu cuenta a los proveedores autorizados que tú hayas elegido.

¿Qué es la directiva PSD2?

La PSD2 es la Directiva (UE) 2015/2366 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2015, sobre servicios de pago en el mercado interior. Sustituyó a la primera directiva de servicios de pago, de 2007, y tiene tres objetivos: hacer los pagos más seguros mediante la autenticación reforzada del cliente, abrir el mercado a proveedores de fuera de la banca tradicional y armonizar la protección del consumidor en la Unión Europea. También rebajó de 150 € a 50 € el importe máximo que soportas tú en operaciones de pago no autorizadas, salvo fraude o negligencia grave por tu parte. Las normas técnicas que la concretan se aplican desde el 14 de septiembre de 2019.

¿Qué ve exactamente una app de finanzas de mi cuenta bancaria?

Una aplicación con licencia de información sobre cuentas ve justo lo que tú has autorizado: los saldos y el histórico de movimientos de las cuentas que has conectado, con su fecha, importe, concepto y contraparte. No ve tus claves, no ve las tarjetas de coordenadas ni los códigos de firma, no ve cuentas que no hayas conectado y no puede mover dinero. El acceso es de lectura y está acotado por el permiso que emite el banco. Martia funciona exactamente así: lee los movimientos para responderte en español sobre tu dinero, y nada más. Si mañana quieres cortar ese acceso, lo cortas y Martia deja de recibir movimientos nuevos.

¿Cómo revoco el acceso de una app a mi cuenta bancaria?

Puedes revocar el consentimiento cuando quieras, por dos caminos independientes. El primero es dentro de la propia aplicación, en la sección donde gestionas las cuentas conectadas: desconectar tiene que ser posible e inmediato. El segundo es en la banca online o en la app de tu banco, en el apartado de autorizaciones o consentimientos concedidos a terceros; es el camino que sirve si ya has desinstalado la aplicación. En cuanto revocas, el acceso termina y el proveedor ya no recibe movimientos nuevos. Conviene además pedir la eliminación de los datos ya recogidos, un derecho que tienes según el Reglamento General de Protección de Datos.

¿Por qué el consentimiento caduca a los 90 días?

Porque lo exige la norma europea. Las normas técnicas que acompañan a la PSD2, recogidas en el Reglamento Delegado (UE) 2018/389, obligan a que el acceso de un proveedor a los datos de tu cuenta se reconfirme periódicamente con autenticación reforzada en tu banco; en la práctica, cada 90 días. No es una limitación que se invente la aplicación ni una señal de que algo ha ido mal: es un freno pensado para que nadie conserve un acceso permanente y olvidado a tus cuentas. Cada tres meses vuelves a pasar por la ventana de tu banco y confirmas que esa conexión te sigue interesando.

¿Qué bancos españoles están obligados a abrir el acceso?

Todos los que gestionen cuentas de pago accesibles por internet en España. La obligación viene de la PSD2 y del Real Decreto-ley 19/2018, no de la estrategia comercial de cada entidad, así que alcanza a Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Bankinter, entre otros: los mismos bancos que forman el consorcio de más de treinta entidades que opera Bizum. El banco no puede negar ese acceso a un proveedor autorizado por ti ni cobrárselo. Lo que sí varía de una entidad a otra es la calidad de la interfaz: la estabilidad de la conexión y el histórico que devuelve. Por eso conviene buscar tu banco en la lista de la aplicación que quieras usar.

Fuentes y normativa

  • Parlamento Europeo y Consejo (2015). Directiva (UE) 2015/2366 sobre servicios de pago en el mercado interior (PSD2). eur-lex.europa.eu
  • Boletín Oficial del Estado (2018). Real Decreto-ley 19/2018, de 23 de noviembre, de servicios de pago y otras medidas urgentes en materia financiera. boe.es
  • Comisión Europea (2018). Reglamento Delegado (UE) 2018/389 — normas técnicas de autenticación reforzada de clientes. eur-lex.europa.eu
  • Banco de España. Registro de entidades de pago. bde.es
  • Autoridad Bancaria Europea (EBA). Registro central de proveedores de servicios de pago. euclid.eba.europa.eu
  • INE (2025). Encuesta de Presupuestos Familiares, año 2024 — gasto medio por hogar. ine.es
  • INE (2025). Cuentas Trimestrales no Financieras de los Sectores Institucionales — tasa de ahorro de los hogares, 2024. ine.es
  • Parlamento Europeo y Consejo (2024). Reglamento (UE) 2024/886 sobre transferencias inmediatas en euros. eur-lex.europa.eu

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