Un presupuesto con un sueldo bajo es un plan de ingresos y gastos que se ordena por prioridades, no por porcentajes. Cuando el salario mínimo de 2026 es de 1.221 € brutos al mes en 14 pagas (Real Decreto 126/2026), las reglas clásicas como la 50/30/20 dejan de funcionar: solo la vivienda, la comida y el transporte pueden llevarse casi todo lo que entra.
Este artículo no va a decirte que «basta con gastar menos en cafés». Va de cómo cuadrar de verdad el presupuesto cuando cada mes vas justo. Sin culpas, sin consejos vacíos y sin dar por hecho que cobras el sueldo medio.
Lo esencial
- Salario mínimo 2026: 1.221 € brutos al mes en 14 pagas, 17.094 € al año (Real Decreto 126/2026), sin tributar en el IRPF.
- La regla 50/30/20 no encaja con un sueldo bajo: usa la Regla de los 4 Cimientos de Martia: Techo, Plato, Camino y Colchón, en ese orden.
- Un ahorro realista al principio son entre 20 y 100 € al mes, no el 10 % del sueldo. La regularidad importa más que la cifra.
- El mayor margen está en los gastos fijos(telefonía, suscripciones, seguros, comisiones), no en el café.
- Las pagas extra de julio y diciembre son tu mejor herramienta para los gastos que llegan una vez al año.
¿Cuánto es cobrar «poco» en España en 2026?
En España, cobrar poco en 2026 suele significar un sueldo cercano al salario mínimo interprofesional, que el Real Decreto 126/2026 fija en 1.221 € brutos al mes en 14 pagas. Para comparar: el salario mediano bruto era de 2.041 € al mes en 2024, según la Encuesta Anual de Estructura Salarial del INE. Por debajo de esa mediana, y sobre todo cerca del mínimo, el presupuesto es sobre todo un plan de supervivencia: cada euro tiene destino antes de llegar.
Esas son las cifras oficiales. Pero para quien las cobra, la pregunta importante no es cuánto es, sino cuánto queda después de pagar lo básico.
El salario mínimo de 2026 en cifras
Salario mínimo interprofesional 2026 (Real Decreto 126/2026 y nota del SEPE, febrero de 2026).
| Concepto | Cuantía 2026 | Detalle |
|---|---|---|
| Mensual, en 14 pagas | 1.221 € brutos | 37 € más al mes que en 2025 (+3,1 %) |
| Anual | 17.094 € brutos | Doce nóminas más dos pagas extra |
| Mensual, con las pagas prorrateadas | 1.424,50 € brutos | 17.094 € repartidos en doce nóminas |
| Diario | 40,70 € brutos | Cuantía por día del Real Decreto |
| IRPF | No tributa | Según el SEPE, el SMI de 2026 queda exento |
Como el salario mínimo no tributa en el IRPF, lo que te quitan de la nómina es sobre todo la cotización a la Seguridad Social, que para el trabajador ronda el 6,5 %. En la práctica, unos 1.140 € netos por paga, o unos 1.330 € netos al mes si cobras las pagas prorrateadas.
¿Llega? Lo que dicen los datos del INE
Según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE (2025), el umbral de riesgo de pobreza para una persona que vive sola es de 12.220 € al año, unos 1.018 € al mes, y de 24.327 € al año para un hogar de dos adultos y dos niños. La tasa de riesgo de pobreza fue del 19,5 %, con los ingresos de 2024. El 36,4 % de la población no pudo afrontar un gasto imprevisto y el 8,5 % llegó a fin de mes con mucha dificultad. No es un problema de unos pocos.
Para quien vive solo con un sueldo cercano al mínimo, eso significa que después de la vivienda, la comida y el transporte suelen quedar unas decenas o unos pocos cientos de euros libres. Y con eso hay que construir un colchón, pagar el dentista y, de vez en cuando, salir con los amigos.
Presupuesto con sueldo bajo en España
Fuentes: INE, Encuesta de Condiciones de Vida 2025, Banco de España, Encuesta de Competencias Financieras 2021
¿Por qué cuesta tanto llevar un presupuesto con un sueldo bajo?
Llevar el presupuesto con ingresos bajos cuesta por motivos que no tienen nada que ver con la disciplina ni con la inteligencia: es una cuestión de aritmética, de carga mental y de no tener margen de error. Seamos sinceros: cuando el sueldo apenas cubre lo básico, cualquier imprevisto (el dentista, la lavadora, una factura de luz más alta) no es una molestia, es una pequeña crisis.
Por qué el consejo de «ahorra el 10 %» no funciona
Con el salario mínimo, el 10 % son 122 € por paga. Es una cantidad que, simplemente, no hay de dónde sacar cuando todo el sueldo ya está comprometido en gastos fijos. Hacer como que sí la hay solo lleva a la frustración y a abandonar cualquier intento de controlar el dinero.
¿Qué es el «impuesto de la pobreza»?
El «impuesto de la pobreza» describe el mecanismo por el que quien tiene menos dinero acaba pagando más por lo mismo. En Scarcity: Why Having Too Little Means So Much (Times Books, 2013), Sendhil Mullainathan y Eldar Shafir documentan que la escasez estrecha el horizonte de decisión a los próximos días, y eso hace más probables las decisiones caras: un minicrédito, una compra a plazos o comprar en pequeñas cantidades a un precio mayor. No son «malos hábitos»: es el efecto de no tener colchón.
Tres barreras reales cuando cobras poco
- Cero margen de error. Con unos 1.140 € netos, un gasto imprevisto de 300 € (un dentista, arreglar el móvil, unas zapatillas para el trabajo) es números rojos al instante. No hay colchón porque no ha habido de dónde construirlo.
- La carga mental de pensar en dinero. Mullainathan y Shafir describen cómo contar cada euro todo el día se come la atención y la energía que podrías dedicar a formarte, a buscar un trabajo mejor o a descansar. Es real, y nadie tiene derecho a decirte que deberías «espabilar más».
- Gastos fijos que no bajan con el sueldo. El alquiler, los recibos y el transporte al trabajo cuestan lo mismo cobres 1.200 € o 2.500 €. Con el sueldo alto se llevan una parte; con el bajo, casi todo. No es que elijas peor: es aritmética.
Y no eres el único en esa situación. Según la Encuesta de Competencias Financieras del Banco de España (2021), el 25 % de la población vivía en hogares cuyos gastos habían superado a sus ingresos en los últimos doce meses, y en los hogares con menos de 15.000 € al año la cifra subía al 43 %. Si te suena, no es culpa tuya.
Mira adónde va cada euro
Con un sueldo justo, ver importa más que apretarse el cinturón. Pregúntale a Martia en español: «¿en qué se me fue el dinero esta semana?». Te responde con tus movimientos reales, sin libretas, sin hojas de cálculo y sin apuntar nada.
La Regla de los 4 Cimientos de Martia: cómo organizar el presupuesto cuando cobras poco
La Regla de los 4 Cimientos de Martia es un método para ordenar los gastos con ingresos bajos que divide el presupuesto en cuatro capas y en un orden estricto: Techo, Plato, Camino y Colchón. Cada capa se cubre entera antes de pasar a la siguiente. No son porcentajes: es un orden.
¿Por qué funciona mejor que la 50/30/20 con un sueldo bajo? Porque no finge que tienes margen de elección donde no lo tienes. El recibo de la luz y el alquiler no son «deseos»: son los cimientos. El orden te protege de lo peor: quedarte sin casa, sin comida o sin forma de llegar al trabajo.
Cimiento 1: Techo (vivienda y suministros)
Alquiler o hipoteca, luz, gas, agua, fibra si no va incluida y el seguro básico del hogar. Sin esto no hay nada de qué hablar. En el hogar medio español, la vivienda y los suministros ya se llevan el 32,4 % del gasto (INE, EPF 2024); con un sueldo cercano al mínimo, y más si vives de alquiler, la proporción suele ser mucho mayor.
Cimiento 2: Plato (comida y medicinas)
La compra del súper (Mercadona, Lidl, Dia, lo que tengas cerca, no comer fuera), los productos básicos de higiene y las medicinas. Lo que te mantiene con salud y con fuerzas para trabajar.
Cimiento 3: Camino (transporte y móvil)
El abono de transporte, la gasolina, el móvil y la tarifa de datos. Todo lo que te permite ir a trabajar y seguir en contacto con la gente.
Cimiento 4: Colchón (ahorro de emergencia, aunque sean 20 €)
Lo que queda va a una cuenta de ahorro aparte. Aunque sean 5 € a la semana. El colchón no es un lujo: es tu seguro contra el minicrédito.
Cómo queda en la práctica: un presupuesto de 1.300 € netos
Modelo ilustrativo con 1.300 € netos al mes, una cifra redonda cercana al salario mínimo con las pagas prorrateadas. Tus cifras dependerán de tu ciudad, tu vivienda y tu situación.
| Cimiento | Ejemplo | % del sueldo | Queda |
|---|---|---|---|
| 1. Techo | 650 € | 50 % | 650 € |
| 2. Plato | 300 € | 23 % | 350 € |
| 3. Camino | 110 € | 8 % | 240 € |
| 4. Colchón | 40 € | 3 % | 200 € |
| Libre para vivir | 200 € | 15 % | 0 € |
200 € libres no es mucho. Pero es una cifra concreta que puedes planificar, no una vaga promesa de «a ver si sobra algo». Eso ya es un presupuesto.
¿Cómo bajar los gastos fijos cuando cada euro cuenta?
Los gastos fijos son los que vuelven cada mes sin que decidas nada: alquiler, suministros, telefonía, seguros, suscripciones y comisiones del banco. Con un sueldo bajo, ahí está la mayor oportunidad de ahorro. El motivo es simple: un cambio de tarifa se hace una vez y funciona todos los meses, sin necesidad de disciplina diaria.
Siete gastos fijos que conviene revisar
- Fibra y móvil. Las compañías ganan dinero con los clientes que nunca revisan su tarifa. Si llevas años con la misma, compara con otras compañías (Digi, Lowi, Pepephone y las demás) o llama a la tuya para renegociar. Si una llamada te baja la factura 15 € al mes, son 180 € al año.
- Comisiones del banco. Si pagas por mantener la cuenta o la tarjeta, pregunta qué condiciones las eliminan. Y si tus ingresos son bajos, tienes derecho a una cuenta de pago básica (Real Decreto-ley 19/2017): su comisión máxima es de 3 € al mes (Orden ECE/228/2019) y es gratuita para personas en situación de vulnerabilidad o en riesgo de exclusión financiera (Real Decreto 164/2019).
- Suscripciones que no usas. Netflix, Spotify, HBO Max, Disney+, Amazon Prime, DAZN, el gimnasio. Cada una parece pequeña; juntas, no. Tienes una auditoría paso a paso en cuánto gastas en suscripciones.
- Seguros. Coche, hogar, salud, móvil. Compara antes de cada renovación en lugar de dejar que se renueven solos, y revisa si tu banco te añadió algún seguro o servicio que no usas.
- Luz y gas. Revisa tu tarifa y, si puedes, pon la lavadora y el lavavajillas en las horas más baratas. Si cumples los requisitos de consumidor vulnerable, pide el bono social de electricidad: es un descuento en la factura de la luz para quien tiene la tarifa regulada, y a quien lo recibe se le concede también el bono social térmico para la calefacción.
- Pequeños plazos. SeQura, Klarna, Aplazame, Scalapay, el «Paga en 3» de PayPal o una tarjeta revolving. Tres plazos de 30 € son 90 € al mes que ya no puedes usar. Súmalos, apunta cuándo termina cada uno y decide qué harás con ese dinero cuando se libere, para no engancharte al siguiente.
- Planes premium en apps. Fotos, deporte, citas, juegos. Si pagas tres a 10 € cada uno, son 360 € al año. Mira cuáles usas de verdad.
La regla de «una llamada, un ahorro»
Con un sueldo bajo, lo que más rinde son los cambios que cuestan esfuerzo una vez y funcionan doce meses. Si una llamada a tu compañía de telefonía te ahorra 15 € al mes, son 180 € al año. Para ahorrar lo mismo renunciando al café de la calle tendrías que elegir distinto todos los días durante un año. ¿Qué estrategia es más realista?
Si quieres una guía completa para montar el presupuesto desde cero, la tienes en cómo controlar el presupuesto familiar. Y si no sabes ni por dónde empezar a mirar, empieza por en qué se te va el dinero.
¿Se puede ahorrar cobrando poco? Sí, pero de otra manera
Ahorrar con ingresos bajos no es un ejercicio de disciplina: es un ejercicio de automatización y de realismo. Si alguien te dice que «basta con apartar el 10 % del sueldo», o cobra bien y ya no se acuerda de cómo era, o nunca lo ha intentado con 1.140 € netos.
El método de las cantidades pequeñas: regularidad antes que cifra
La estrategia realista: empieza por una cantidad que no notes. 5 € a la semana. 20 € al mes. Tiene que ser lo bastante pequeña como para no disparar el pánico de «no me lo puedo permitir», porque si no, cancelarás la transferencia en la primera semana difícil.
5 € a la semana durante un año son 260 €; 10 € a la semana, 520 €. Ese es tu primer colchón: la cantidad que, cuando se rompa la lavadora, no te empuja a un minicrédito. Según la Encuesta de Competencias Financieras del Banco de España (2021), el 6 % de la población no podría sostener su consumo ni una semana si perdiera su ingreso principal sin endeudarse o cambiar de casa. Para esas personas, unos cientos de euros de colchón son una mejora real de seguridad.
La Regla de la Primera Transferencia
La Regla de la Primera Transferencia dice: aparta el ahorro justo después de cobrar, antes de empezar a gastar. No a final de mes, cuando «veas lo que queda». Porque no quedará nada. Programa una transferencia periódica a una cuenta aparte para el día después de la nómina. Automática. Sin preguntarte cada mes si toca. Cuánto colchón necesitas y dónde guardarlo lo tienes en fondo de emergencia: cuánto necesitas.
Las pagas extra: tu colchón natural
Con 14 pagas, en julio y en diciembre cobras casi el doble. Es el mejor momento para dar un empujón grande al colchón y para apartar lo que llega una vez al año: el seguro del coche, la vuelta al cole, los regalos de Navidad. Si cobras las pagas prorrateadas, no hay mes doble: aparta cada mes la doceava parte de esos gastos.
Mito y realidad
Mito: «Si cobras poco, ahorrar no tiene sentido: nunca vas a juntar nada que merezca la pena.»
Realidad: los primeros cientos de euros de colchón son los que más cambian las cosas. Según la Encuesta de Competencias Financieras del Banco de España (2021), entre los hogares que gastaron más de lo que ingresaban, el 35 % tiró de crédito informal (el que prestan amigos o el empleador) y el 13 %, de descubiertos o de retrasar pagos. Un colchón pequeño te ahorra ese paso, que es justo el que más caro sale cuando cobras poco. Apartar 20 € al mes no es «para nada»: es comprar tranquilidad.
¿Dónde guardar un colchón pequeño?
En una cuenta aparte, en tu mismo banco o en otro. Lo importante es que (1) esté separada y no aparezca en el saldo que miras cada día, (2) te deje sacar el dinero al momento si hay una emergencia de verdad y (3) no tenga comisiones. Los depósitos a plazo tienen sentido más adelante, cuando el colchón ya sea más grande: al principio importa más tener el dinero a mano que la rentabilidad.
Automatiza en lugar de tirar de fuerza de voluntad
Con un sueldo justo, apuntar cada gasto a mano se abandona pronto. Conecta tus cuentas y pregúntale a Martia en español cuánto llevas gastado en el súper o en transporte este mes. Te responde con tus movimientos reales: menos disciplina, más visibilidad.
Los 5 errores de presupuesto más habituales cuando cobras poco
Los errores de presupuesto con ingresos bajos suelen venir de aplicar consejos pensados para sueldos medios, y de culparse cuando no funcionan. Estas son las trampas más repetidas y cómo evitarlas.
- Aplicar la regla 50/30/20 como un dogma. Con un sueldo cercano al mínimo, solo las necesidades se llevan mucho más de la mitad. Unas proporciones pensadas para 3.000 € no tienen sentido con 1.300 €. Prioriza con los cimientos, no con porcentajes; si quieres ver cuándo sí encaja, lo explicamos en la regla 50/30/20.
- Pedir un minicrédito «para ir tirando». Un préstamo rápido que se renueva mes a mes, o una tarjeta revolving que solo pagas en cuota mínima, convierte un apuro en una deuda que dura años. Si te falta para lo básico, antes que un minicrédito habla con los servicios sociales de tu ayuntamiento.
- Retrasar los pagos pequeños. Un recibo devuelto puede traer comisión, y una deuda impagada puede acabar en un fichero de morosos que te complique el siguiente alquiler o préstamo. Son impuestos ocultos del desorden. Domiciliar los recibos y tener el dinero en la cuenta el día del cargo te protege de un coste que no depende de tu sueldo.
- Guardar el ahorro en la cuenta del día a día. Si los 300 € «de reserva» están en la misma cuenta que los gastos diarios, acabarán gastados. No es cuestión de carácter, es cuestión de visibilidad. Solución: una cuenta aparte, aunque sea en el mismo banco.
- No pedir las ayudas a las que tienes derecho. El Ingreso Mínimo Vital, el bono social, las ayudas al alquiler, la cuenta de pago básica gratuita: no son «limosnas», son el sistema. Si cumples los requisitos, tienes derecho a usarlas. La vergüenza es un mito: el sistema existe para igualar oportunidades.
Si cobras algo más y aun así no consigues ahorrar, los motivos estructurales los tienes en por qué no consigo ahorrar, y más ideas para apartar algo cada mes en cómo ahorrar dinero cada mes.
Ayudas y herramientas si cobras poco en España
Llevar el presupuesto con un sueldo bajo es más fácil cuando usas herramientas que te quitan trabajo y pides las ayudas a las que tienes derecho. Esta lista no es completa, pero cubre las fuentes de ayuda más importantes en España en 2026. Requisitos y cuantías cambian: compruébalos siempre en la web oficial.
Ayudas públicas
- Ingreso Mínimo Vital: prestación de la Seguridad Social para hogares con ingresos muy bajos. Se solicita en la sede electrónica de la Seguridad Social.
- Bono social de electricidad y bono social térmico: descuento en la factura de la luz para consumidores vulnerables con la tarifa regulada, y ayuda para la calefacción para quienes lo reciben.
- Servicios sociales de tu ayuntamiento: no solo ayudas de emergencia social; también orientación sobre qué prestaciones te corresponden. Consultar no cuesta nada.
- Ayudas al alquiler: las convoca tu comunidad autónoma, con requisitos de ingresos y de edad que cambian cada año.
- Cuenta de pago básica: gratuita en situación de vulnerabilidad (Real Decreto 164/2019). Se pide en tu banco.
- Reclamaciones: si tienes un problema con tu banco, el Banco de España atiende reclamaciones de clientes bancarios; con una empresa o un contrato, la oficina municipal de información al consumidor (OMIC) de tu ayuntamiento.
Herramientas digitales: visibilidad en lugar de disciplina
Una app de finanzas ayuda más a quien más la necesita: a quien cuenta cada euro. Primero lo gratuito: si eres cliente de Santander, BBVA o ING, la app de tu banco ya agrega cuentas de otras entidades y clasifica tus gastos, sin coste para sus clientes. Martia es de pago, 9 € al mes o 59 € al año, y hace otra cosa: se conecta a tus cuentas por open banking a través de Enable Banking, clasifica cada movimiento y te deja preguntar en español «¿en qué se me fue el dinero esta semana?». Si dudas entre una app y una hoja de cálculo, lo comparamos en presupuesto familiar en Excel o con una app.
El Repaso del Domingo de Martia
Una vez por semana, el mismo día (por ejemplo, el domingo por la mañana), mira tus cuentas con cuatro preguntas: cuánto has gastado esta semana, en qué se fue más, si vas dentro de lo que te marcaste para Techo, Plato y Camino, y cuánto ha entrado en el Colchón. Ese repaso corto sustituye a la libreta de gastos. Con un sueldo bajo, los rituales cortos duran; los largos se abandonan.
Martia: la IA con la que hablas de tu dinero, en español
Preguntas en español, «¿cuánto gasté en comida en marzo?» o «¿dónde estoy pagando de más?», y te responde con tus movimientos reales. Sin Excel y sin apuntar nada a mano.
Recomendación rápida
- Primer paso: Apunta tus gastos fijos — sin esa cifra no se puede planificar nada
- Objetivo de ahorro: De 20 a 100 € al mes — con una transferencia automática el día después de cobrar
- Dónde buscar ahorro: Gastos fijos — telefonía, suscripciones, seguros y comisiones, no el café
- Ver tus gastos: La app de tu banco o Martia — movimientos clasificados sin apuntar nada a mano
Preguntas frecuentes
Cobro unos 1.300 € al mes: ¿cómo vivo y además ahorro algo?
Empieza por los gastos que te mantienen en pie: vivienda y suministros, comida y medicinas, transporte y móvil. Con un sueldo así suelen llevarse la gran mayoría de lo que entra, y lo que queda es el margen real para el colchón y algún capricho. Un objetivo de ahorro realista al principio son entre 20 y 100 € al mes, no el 10 % del sueldo. Usa la Regla de los 4 Cimientos de Martia (Techo, Plato, Camino, Colchón) y aparta el dinero del colchón el día que cobras, no a final de mes. No es una cuestión de disciplina: es una cuestión de orden.
¿Cómo organizo el presupuesto con el salario mínimo en España?
El salario mínimo interprofesional de 2026 es de 1.221 € brutos al mes en 14 pagas, 17.094 € al año, según el Real Decreto 126/2026, y según el SEPE no tributa en el IRPF. Con esa cifra, el presupuesto se organiza por prioridades, no por porcentajes: la regla 50/30/20 no encaja porque solo las necesidades se llevan mucho más de la mitad. Suma tus gastos fijos, réstalos de lo que cobras y reparte lo que queda entre comida, transporte y un colchón pequeño. Y aprovecha las dos pagas extra de julio y diciembre para lo que llega una vez al año.
¿Se puede ahorrar cobrando el salario mínimo?
Sí, pero cambiando lo que entiendes por ahorrar. En lugar del 10 % del sueldo, empieza por 5 o 10 € a la semana con una transferencia periódica a una cuenta aparte el día después de cobrar. En un año son entre 260 y 520 €: un colchón que evita pedir un minicrédito cuando se rompe la lavadora. Según la Encuesta de Competencias Financieras del Banco de España (2021), el 6 % de la población no podría sostener su consumo ni una semana si perdiera su ingreso principal. Por eso hasta un colchón pequeño cambia mucho. La clave es que la transferencia sea automática.
¿En qué puedo ahorrar con un sueldo bajo sin renunciar a lo básico?
El mayor margen está en los gastos fijos, no en los caprichos. Revisa la tarifa de fibra y móvil, las suscripciones que ya no usas, los seguros que renuevas sin mirar y las comisiones del banco: si tus ingresos son bajos, puedes tener derecho a una cuenta de pago básica gratuita (Real Decreto 164/2019). Cada uno de esos cambios se hace una vez y ahorra todos los meses. Recortar el café de la mañana da mucha culpa y poco dinero: empieza por las partidas grandes.
¿Qué ayudas hay en España si cobro poco?
Las principales son el Ingreso Mínimo Vital, que gestiona la Seguridad Social para hogares con ingresos muy bajos; el bono social de electricidad, un descuento en la factura de la luz para consumidores vulnerables con la tarifa regulada, al que va unido el bono social térmico para la calefacción; las ayudas de emergencia de los servicios sociales de tu ayuntamiento; las ayudas al alquiler de tu comunidad autónoma; y la cuenta de pago básica gratuita para personas en situación de vulnerabilidad. Los requisitos y cuantías cambian, así que compruébalos en la web oficial de cada una. Pedirlas no es ninguna vergüenza: existen para usarse.
¿Funciona la regla 50/30/20 con un sueldo bajo?
No en su forma pura. La regla 50/30/20 da por hecho que la mitad de lo que ganas basta para las necesidades. Con un sueldo cercano al mínimo, solo la vivienda puede llevarse la mitad o más, y la comida otra buena parte. Como referencia, en el hogar medio español la vivienda y los suministros ya son el 32,4 % del gasto (INE, EPF 2024), y con menos ingresos ese peso sube. Por eso, en lugar de 50/30/20, usa la Regla de los 4 Cimientos de Martia: prioridades en vez de porcentajes. Cuando tus ingresos crezcan, podrás pasar poco a poco al 50/30/20.
¿Cómo controlo los gastos cuando cada euro cuenta?
Con visibilidad, no con fuerza de voluntad. Apuntar a mano casi nunca aguanta: se te olvidan los gastos pequeños y lo acabas dejando. Lo que funciona es ver todos los movimientos sin teclear nada. Si eres cliente de Santander, BBVA o ING, la app de tu banco ya agrega cuentas de otras entidades, gratis. Martia, la IA con la que hablas de tu dinero en español, lee tus cuentas por open banking, clasifica cada movimiento y te responde a preguntas como «¿en qué se me fue el dinero esta semana?»; cuesta 9 € al mes o 59 € al año.
¿Qué hago con las pagas extra si cobro poco?
Tratarlas como lo que son: dinero con el que ya contabas, no un premio. Con 14 pagas, en julio y en diciembre cobras casi el doble. Antes de gastarla, reparte cada paga extra en tres partes: lo que llega una vez al año (seguro del coche, vuelta al cole, regalos de Navidad), una aportación grande al colchón y, si queda, algo para ti. Si cobras las pagas prorrateadas en doce nóminas, aparta cada mes la doceava parte de esos gastos anuales en una cuenta separada.
¿Cuánto se puede ahorrar cobrando el salario mínimo?
Un objetivo realista son entre 20 y 100 € al mes durante los primeros seis a doce meses. Con 10 € a la semana, al cabo de un año tienes 520 €: lo justo para una avería o un dentista sin pedir prestado. Las cantidades más grandes aparecen cuando bajas los gastos fijos (telefonía, suscripciones, seguros) o cuando guardas parte de las pagas extra. Más que la cifra, importan la regularidad y que la transferencia sea automática: ahorrar «lo que sobre» a final de mes casi nunca funciona.
¿Tiene sentido hacer un presupuesto si gano poco?
Sí, y más que con un sueldo alto, porque cada decisión a ciegas pesa más. No se trata de hojas de Excel ni de porcentajes rígidos, sino de ver adónde va el dinero y qué gastos se pueden parar sin vivir peor. Los investigadores Sendhil Mullainathan y Eldar Shafir mostraron en su libro «Scarcity» (2013) que la escasez acapara la atención y empuja a decisiones caras a corto plazo. Un presupuesto sencillo como la Regla de los 4 Cimientos de Martia, más una herramienta que te enseñe cada movimiento, quita parte de esa carga.
Fuentes y bibliografía
- Real Decreto 126/2026, de 18 de febrero, por el que se fija el salario mínimo interprofesional para 2026, BOE, boe.es
- SEPE (2026), «El BOE publica el SMI para 2026»: 14 pagas, 17.094 € al año y exención de IRPF, sepe.es
- INE, Encuesta de Condiciones de Vida, año 2025: umbral y tasa de riesgo de pobreza, gastos imprevistos y dificultad para llegar a fin de mes, ine.es
- INE (2026), Encuesta Anual de Estructura Salarial, año 2024: salario mediano, ine.es
- INE (2025), Encuesta de Presupuestos Familiares, año 2024: estructura del gasto de los hogares, ine.es
- Banco de España (2023), Encuesta de Competencias Financieras (ECF) 2021: principales resultados y cambios desde 2016, bde.es
- Real Decreto-ley 19/2017, de 24 de noviembre, de cuentas de pago básicas, boe.es; Real Decreto 164/2019, de 22 de marzo, régimen gratuito para personas en situación de vulnerabilidad, boe.es; Orden ECE/228/2019, comisión máxima de 3 € al mes.
- Mullainathan, S. y Shafir, E. (2013), Scarcity: Why Having Too Little Means So Much, Times Books / Henry Holt and Company, Nueva York.